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“Los revisionistas, la burguesía reaccionaria y sus partidos intentan calificar nuestra teoría, el marxismo-leninismo, de dogma, de algo fijo, rígido, que supuestamente no se adapta a los tiempos actuales, llenos de dinamismo y vitalidad. Pero, si se habla de dinamismo y vitalidad, esto solo lo tiene el marxismo-leninismo, ya que es la teoría de la clase obrera, la clase más avanzada de la sociedad, la clase más activa y más revolucionaria, la que piensa de manera justa, la que produce los bienes materiales y está en constante actividad.

 Los esfuerzos de la burguesía y sus ideólogos, los cuales intentan convencer a la gente de que el marxismo-leninismo supuestamente ha envejecido y no corresponde a los «tiempos modernos», tienen como finalidad combatir la ideología científica del proletariado y reemplazarla con varias teorías que preconizan una vida adulterada, una vida propia del lumpen, una sociedad de desenfrenada degeneración, una sociedad denominada de consumo. Las teorizaciones que pretenden que ahora se han encontrado las formas de una nueva sociedad en permanente movimiento y progreso, tienden igualmente a golpear el pensamiento progresista revolucionario del proletariado, su ideología dirigente, perpetuar la opresión y la explotación capitalistas.

(…)

En nuestro combate contra todos estos enemigos debernos apoyarnos firmemente en la teoría marxista-leninista y en el proletariado mundial. Nuestra lucha en el aspecto teórico será llevada a cabo con éxito cuando hagamos un análisis dialéctico correcto de la situación internacional, de los acontecimientos que tienen lugar, de los objetivos y los propósitos de todas las fuerzas sociales en movimiento, que están en contradicción y en lucha entre sí. El análisis científico de la situación internacional y la visión clara de la estrategia, ayudan a definir justas tácticas de lucha revolucionaria en las diversas circunstancias, para ganar batalla tras batalla. Nuestro Partido siempre ha actuado así.

 EI socialismo está en lucha con el capitalismo, el proletariado mundial está en inexorable y continua lucha con la burguesía capitalista, los pueblos del mundo están en lucha con sus opresores externos e internos. En su lucha, el proletariado mundial se guía por su propia ideología marxista-leninista, que explica la necesidad indispensable de esta lucha y moviliza las fuerzas para la batalla. Por este motivo el capitalismo y el imperialismo siempre han organizado una encarnizada lucha contra la teoría de Marx, Engels, Lenin y Stalin.

 (…)

 Los bellos discursos sobre el desarme que se pronuncian en la ONU y en las distintas conferencias internacionales organizadas por los imperialistas, son demagogia. Los imperialistas han creado y protegen el monopolio de las armas estratégicas y desarrollan un enorme tráfico de armas, no para garantizar la paz y la seguridad de las naciones, sino para obtener superganancias y aplastar la revolución y los pueblos, para desencadenar guerras de agresión. Stalin ha dicho:

 «Los estados burgueses se arman y se rearman furiosamente. ¿Por qué? Naturalmente, no para pasar el tiempo, sino para la guerra. Y los imperialistas necesitan la guerra, porque es el único medio para repartirse el mundo, para repartirse los mercados, las fuentes de materias primas y las esferas de utilización del capital.»*

 En su rivalidad, que las conduce a la guerra, las superpotencias, con seguridad, provocarán y fomentarán muchas guerras parciales entre diversos estados del «tercer mundo», de los «países no alineados» o de los «países en vías de desarrollo».

 (…)

 En los esfuerzos que hacen la burguesía y la reacción para aplastar la lucha revolucionaria del proletariado y de los pueblos, les prestan un gran servicio los partidos revisionistas de Europa, en primer término, así como los de los demás países en todos los continentes. Los partidos revisionistas de los países de Europa Occidental despliegan esfuerzos para levantar una teoría sobre una «sociedad nueva» llamada socialista,* a la que esperan llegar con «reformas estructurales» y en estrecha coalición con los partidos socialdemócratas, e incluso con los partidos de derecha. Esta sociedad, según ellos, se edificará sobre nuevos fundamentos con «reformas sociales», en «paz social»; por «vía parlamentaria», a través del «compromiso histórico» con los partidos burgueses.

 Los partidos revisionistas de Europa, como los de Italia, Francia y España, y tras ellos todos los demás partidos revisionistas de Occidente, niegan el leninismo, la lucha de clases, la revolución y la dictadura del proletariado. Todos se han metido en el camino del compromiso con la burguesía capitalista. (…)

 La exportación de capitales por las grandes potencias imperialistas crea colonias, que hoy son los países dominados por el neocolonialismo. La independencia de estos países es puramente formal. En otras palabras, ahora al igual que antes, se desarrolla el mismo proceso de exportación de capitales, pero en formas distintas, acompañando de explicaciones y de una propaganda «almibarada». La explotación hasta la médula de los pueblos de dichos países es la de siempre, incluso más salvaje aún; continúa asimismo el saqueo de sus riquezas naturales.

 (…)

 La descomposición del imperialismo se ve claramente también en la intensificación y la profundización de la reacción en todos los terrenos, y particularmente en el político y social. La práctica demuestra que, cuando la burguesía monopolista ve que se agudiza la lucha de clases, arroja lejos las máscaras, negando a las masas trabajadoras incluso los escasos derechos que habían obtenido a precio de sangre. Una prueba de ello son los regímenes y las dictaduras fascistas implantadas en muchos países del mundo.

 Todo este podrido sistema, que se encuentra en una situación caótica, se mantiene en pie gracias a un gran ejército pretoriano, a una policía muy numerosa que está movilizada y armada hasta los dientes. Todas estas fuerzas militar-policíacas entran en acción para evitar y reprimir cualquier resistencia que rebase los límites fijados por una inextricable maraña de leyes promulgadas por la burguesía en el poder. Los cuadros del ejército y de las demás fuerzas represivas viven lujosamente, reciben muy buenos sueldos. (…)

La burguesía y las camarillas dominantes se ven obligadas a cambiar más a menudo los caballos de los carros gubernamentales, con el fin de engañar a los trabajadores y hacerles creer que los nuevos serán mejores que los viejos, que los responsables de la crisis y de que ésta prosiga son los anteriores, mientras que los substitutos mejorarán la situación, y otras cosas por el estilo, Todo este engaño que alcanza proporciones cada vez más vastas, se encubre, sobre todo durante las campañas electorales, con las falsas consignas de libertad, democracia, etc. Al mismo tiempo la burguesía, en los países capitalistas y revisionistas, refuerza sus salvajes armas de represión, el ejército, la policía, los servicios secretos, los órganos judiciales; refuerza el control de su dictadura sobre cualquier movimiento e intento de lucha del proletariado. Hoy en los países capitalistas y revisionistas es evidente la tendencia a intensificar la violencia burguesa y a restringir los derechos democráticos. Se observan con una intensidad cada vez mayor la propensión a fascistizar la vida del país y los preparativos para instaurar el fascismo, en el momento en que la burguesía se vea en la imposibilidad de dominar con métodos y medios «democráticos».

 (…)

 La crisis general del capitalismo, como hemos explicado anteriormente, va profundizándose cada vez más. Esto hace que el proletariado, las clases y los pueblos oprimidos ya no soporten la explotación, exijan que cambie su vida, que sea derrocado el sistema burgués y suprimido el neocolonialismo, el imperialismo. Pero estas aspiraciones sólo pueden ser realizadas a través de la revolución. Ninguna victoria puede ser alcanzada sin enfrentarse y golpear a los enemigos de clase, internos y externos.

 Los verdaderos partidos marxista-leninistas de la clase obrera como dirigentes de la revolución hacen tomar conciencia al proletariado, a las masas trabajadoras y a los pueblos, y les preparan política, ideológica y militarmente para esos enfrentamientos.

 Los partidos marxista-leninistas, todos los revolucionarios, por poco numerosos que sean, penetran en el seno del pueblo, organizan sistemáticamente, con solicitud y gran paciencia a las masas, las convencen de su gran fuerza, de que están en condiciones de derrumbar al capital, de tomar en sus manos el poder y utilizarlo en interés del proletariado y del pueblo. Estos partidos no piensan que, por ser pequeños, no pueden hacer frente a la coalición de los partidos de la burguesía y a la opinión creada por éstos. El deber de los revolucionarios es probar ante las amplias masas del pueblo que dicha opinión, creada por la burguesía, es falsa, y hace falta acabar con ella y formar la verdadera opinión revolucionaria, que representa una gran fuerza transformadora.

 Para realizar con éxito su misión, los partidos marxista-leninistas ante todo piensan en dotarse de una estrategia y una táctica revolucionarias, una acertada línea política que responda a los intereses y aspiraciones de las amplias masas populares, a la solución revolucionaria de los problemas y tareas que plantea en su curso la lucha por la destrucción del régimen burgués y de la dominación imperialista extranjera.

 (…)

Un poderoso medio en manos del partido marxista-leninista para preparar a las masas para la revolución, es la propaganda, que debe ser activa, clara y convincente. La propaganda revolucionaria no tiene valor si se limita únicamente a la fraseología. Sólo una propaganda incisiva, correctamente relacionada con los problemas de la vida, con los problemas generales y con las cuestiones locales, una propaganda que ayude a crear en las amplias masas un espíritu de iniciativa, puede educar política e ideológicamente al proletariado y a las masas trabajadoras, lanzarlas a la acción, prepararlas para la revolución.

 La burguesía capitalista en todos los países, además de manejar una gran fuerza como el ejército, la policía, etc., posee asimismo una vasta experiencia en la lucha contra el proletariado y su actividad. Cuenta igualmente con toda una red de propaganda, la prensa, la radio, la televisión, la cinematografía, el teatro, la música, etc. Todos estos medios de propaganda son tan corruptores, que son susceptibles de desorientar, viciar y debilitar durante cierto tiempo los esfuerzos del proletariado y su lucha de liberación.

 (…)

 Considerar el mundo dividido en tres, en «primer mundo», «segundo mundo» y «tercer mundo», como hacen los revisionistas chinos, no a través del prisma de clase, significa desviarse de la teoría marxista-leninista de la lucha de clases, significa negar la lucha del proletariado contra la burguesía, para pasar de una sociedad atrasada a una sociedad nueva; a la sociedad socialista y más tarde a la sociedad sin clases, a la sociedad comunista. Dividir el mundo en tres, significa desconocer los rasgos característicos de la época, impedir el avance del proletariado y de los pueblos hacia la revolución y la liberación nacional, impedir su lucha contra el imperialismo norteamericano, contra el socialimperialismo soviético, contra el capital y la reacción en cada país y en todos los confines del mundo. La teoría de los «tres mundos» predica la paz social, la reconciliación de clases, trata de crear alianzas entre enemigos irreconciliables, entre el proletariado y la burguesía, entre los oprimidos y los opresores, entre los pueblos y el imperialismo. Trata de prolongar los días del mundo viejo, del mundo capitalista, y mantenerlo vivo precisamente buscando la extinción de la lucha de clases.

 (…)

 El análisis de clase marxista-leninista y los hechos demuestran que la existencia de las

contradicciones y las discrepancias entre las potencias y las agrupaciones imperialistas no elimina en absoluto ni relega a segundo plano las contradicciones entre el trabajo y el capital en los países capitalistas e imperialistas o las contradicciones entre los pueblos oprimidos y sus opresores imperialistas. Precisamente las contradicciones entre el proletariado y la burguesía, entre los pueblos oprimidos y el imperialismo, entre el socialismo y el capitalismo son las más profundas, son constantes, irreductibles. De ahí que el aprovechamiento de las contradicciones interimperialistas o entre los estados capitalistas y revisionistas sólo tenga sentido cuando sirve para crear las condiciones lo más favorables posible para el poderoso desarrollo del movimiento revolucionario y de liberación contra la burguesía, el imperialismo y la reacción. Por eso, estas contradicciones deben ser explotadas sin crear ilusiones en el proletariado y los pueblos acerca del imperialismo y la burguesía. Es indispensable esclarecer las enseñanzas de Lenin a los trabajadores y a los pueblos, hacerles conscientes de que sólo una actitud intransigente hacia los opresores y los explotadores, de que sólo la lucha resuelta contra el imperialismo y la burguesía, de que sólo la revolución, les asegurará la verdadera liberación social y nacional.

 (…)

 Es sabido que el capitalista no concede ayudas a nadie sin antes considerar, en primer lugar, su propio interés económico, político e ideológico. No se trata únicamente del porcentaje que obtiene como ganancia. El país capitalista que concede el crédito, junto con él, introduce en el país que recibe la «ayuda», también su modo de vida, su modo de pensar capitalista, crea sus bases y se extiende insensiblemente como una mancha de aceite, amplía su telaraña y la araña está siempre en el centro y chupa la sangre a todas las moscas que caen en sus redes, como fue el caso de Yugoslavia, como lo es actualmente el caso de la Unión Soviética. Y China correrá la misma suerte.

 (…)

 Lenin ha enseñado a los revolucionarios comunistas que su tarea es destruir los planes belicistas del imperialismo e impedir el estallido de la guerra. Si no logran esto, entonces deben movilizar a la clase obrera, a las masas populares, y convertir la guerra imperialista en guerra revolucionaria y de liberación.

 Los imperialistas y los socialimperialistas llevan la guerra de agresión en la sangre. Sus ambiciones de esclavizar a todo el mundo les empujan a la guerra. Pero, aunque los imperialistas son quienes desencadenan la guerra imperialista mundial, el proletariado, los pueblos, los revolucionarios y todos los hombres progresistas son los que la pagan con su sangre. Por esta razón los marxista-leninistas, el proletariado y los pueblos del mundo están en contra de la guerra imperialista mundial y luchan sin descanso para frustrar los planes de los imperialistas, para impedirles que arrojen el mundo a una nueva carnicería.

 (…)”

 

El imperialismo y la revolución– Enver Hohxa

 

 

 

 

 

 

Eta egia da.

 

Mendebaldeko burgesia inperialista eraso berriak prestatzen ari da, bai europar langileen aurka, bai beren politika ekonomiko azpiratzailea onartzen ez duten bestelako herrialdeen aurka.

 Hau da Siria-ren kasua, Libiako sarraskiaren ondoren, errepikatu nahi dutena. Hula-n egindako erailketek propaganda-bide inperialistei inbasioaren alde egiteko kanpainari “materiala” ematea besterik ez zuten helburu. Lastima oraingo honetan alienatu mendebaldarrei ziria sartu ez izana (izan ote du Errusiar Federazioak horrekin zerikusirik?).

 Baina ez pentsa burgesia espainiarra (“euskalduna” barne), bigarren mailako esplotatzaileak izateagatik, honekin zerikusirik izan ez duenik. Gu zapaltzen saiatzen diren zerri zikinek inperialismo yanki-aren triskantzetan ere parte hartzen dute.

 Eta zer diote burges-handiek lortutako gain-irabaziengatik asetutako langileen geruzan kokatzen diren burges-ttipi eta azpisugeek? Beren idatzia irakurri besterik ez dago. Kapitalaren asmo nagusitzaileen defentsa, giza eskubideen izenean egindako genozidioaren defentsa.

 Ez da inolako kasualitatea ustel hauek izatea “suminduen” “mugimenduaren” sustatzaileak. Baina nor dago ikuskizun patetiko honen atzean? Ez da oso argia izan behar “mugimendu” hau kapitalismoaren aldekoa dela ikustea. Badira bere helburua langileen nahigabea bideratzeko tresna dela diotenak, ordura arte erabilitako alderdi, sindikatu eta antolakundeak “zaharkituak” geratu direlako. Baina badira ere urrunago doazenak.

Dena den, gure inguruko egoera hobetuko den seinalerik ez dago. Kapital finantzarioak eta burutik eginda dagoen burgesia inperialistaren esku armatua dirua eta baliabideak irensten dituen bitartean, hondamena (hauek eragindakoa) hurbiltzen da gizartearen gehiengoaren gain.

 Eta badakite, horregatik langileria zapaltzeko arauen multzoa besterik ez den legalitatea aldatzen dute, edozein motako iraultzaileen aurkako jazarpena handitzen dute, beren jabetzak eta boterea geroz eta polizia eta kamera gehiagoz babesten dituzte.

 Eta euskal Herrian? “Europako mugimendu ezkertiarrik sendoena” dagoen lurraldean? Atzo arte inperialismoaren aurka borrokatzen zuen herrian, zer?

 Ba otegistek saldukeriaren bidean guztiz zikinduta daude. Batek pentsatzen du ea noizbait ez duten lotsa sentiarazten duten adierazpenik egingo, ea kopeta lurrarekin noiz ukituko duten, ea non duten burgesiarekiko morrontza erakusteko muga ikusten. Sinesgaitza da hauek Estatuaren aurka borrokatzen zuten “iraultzaileak” izatea (baina zertan zetzan benetan hauen borroka?). Badira burgesia euskaltzalearen elkartzearekin batera kanporatuak izan diren inozoak, komunistak direla sinestarazi nahi gaituztenak, eta otegisten noraezeko bidairen zuzendaritza iraultzailea dela Lenin-en idatzien bidez frogatu nahi dutenak… Zinez penagarria.

Burgesia madrildarrak eta “euskaldunak” herri langilearen aurkako zapalketan bere horretan dihardu, eta halako zital batzuen partez espero daiteken eran, ez dute honekin amaitzeko inongo asmorik.

Eta norbaitek uste badu erreformistek zapaltzaileen egituren barruan lortutako botere puska edozein herriren askapenerako beharrezkoak diren auzietan ezer onik ekarriko duenik, ikus dezala AHT deitzen den zulo beltz xahutzaile eta suntsitzailearekin gertatzen ari dena. “Es da gure konpetentsiakoa”, ja, beharbada zure lagun berriek laguntza eskaini ahal dizute …

 Langileria ezin da klase-borroka ukatzen duten, inperialismo anglosaxoiarekin bat egiten duten, Estatuaren auziaren oinarriak ezagutzen ez dituzten, marxismo-leninismoa gauza nazkagarritzat duten burges-ttipi eta erreformisten atzetik joan. Ez inoiz askatasuna (Sozialismoa, Burujabetasuna, Bateratzea, Euskalduntzea) eskuratu nahi baldin badu, behintzat.

 

Aurrera burkideok, etorkizuna dugu irabazteko!

 

 

 

 

 

 

 

“Entonces el pueblo como en legitima defensa tiene derecho jurídica y humana y legalmente a defenderse, como podría hacer una persona, pues el pueblo lo que hace es defenderse, contra estas arbitrariedades. Entonces, solo hay un terrorismo que es el del Estado, el terrorismo institucional y el terrorismo burgués, con su ideología… Entonces el pueblo de Euskadi lo que hace es defenderse ante ese terrorismo, con las armas que tiene en sus manos, unas veces pacíficamente con presiones y manifestaciones… y otras, pues si hace falta con una metralleta pues con una metralleta.”

 Periko Solabarria

 

 Tira, Argalak hobeto azalduko digu:

 

“Condenar cualquier tipo de violencia popular es una brutal necedad y una muestra clara de incapacidad (por parte de quien la condena) para salirse de las perspectivas ideológicas de la clase explotadora. Los pueblos no practican la violencia por gusto de hacerlo sino impulsados por la acuciante necesidad de adquirir un derecho humano: el derecho a la libertad en las relaciones sociales. La violencia popular es siempre defensiva frente a la violencia institucionalizada de la clase explotadora, y por lo tanto completamente legítima.”

 

José Miguel Beñaran Argala

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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    • Zuk jarritako dokumentua bere garaian irakurri nuen, eta ados nago (amaieran sinatzen duten talde guztiak bezala). Des-kontrol-eko kideek erakutsitako harropuzkeria eta ergelkeria beren okertze txobinistaren salaketen aurrean, badu zerikusirik izan duten bilakaeran . Egun otegisten eta nazionalista euskaltzaleen mugimenduaren propagandarekin bat egiten dute, beste modako musika talde batzuekin batera ( EArekin egindako “aberri” egunean jo izana, Esne Beltza, Ze esatek… eta bestelako kaka gogaikarriarekin). Hala ere “barduloei” eta des-kontrol atsegin zuten hainbat pertsonengan egindako jazarpena guztiz neurriz kanpokoa izan zen (baina ez taldekideengan eragindakoa).

      Abesti hau beren gainbehera burges-ttipia gertatu baino lehen ateratakoa da, eta nabaritzen da.

      Eta eskertzen dizut iruzkina idatzi izana, ea irakurleek blog honi bizi pixka bat ematen diozuten!

  1. Ados. Nik pentsatzen nuen Des-kontrol betidanik holakoa zela, “anbiguoa” kasu hoberenean, faxisten lagunak txarrenean… Eta kasu orotan antikomunistak…
    Ez dakit egia denez beraz, baina zehaztu behar zenuen! Gai sensiblea da komunista eta iraultzaileen artean…
    Bai, Ze esatek-ekin ari dira etengabe (eta Trikizio-rekin)… Jaja, oroitzen naiz aberri egun hartaz ! Irun-en 2010ean… Hor pentsatu nuen Deskontrol-en kontzertua (Fermin iraultzaile ohiaren presentziarekin) benetan ongi zihoala mitin-eko diskurtsoarekin… Eta hortik geroztik erreformisten ekitaldi guziak boikotatu ditut…

    Bestela blog-eko parte handienarekin ados nago, ongi segi !

  2. Pingback-a: Aurrera langileria

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Utzi erantzun bat

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